Buenas tardes,hamijos.Hoy vengo a hablaros de un par de amigas,malas amigas.La mayoría ya sabéis que Ana es el pseudónimo que la señorita anorexia emplea en internet y Mía el de la bulimia.Pues bien,no hace mucho que pasé por blogs de chicas amigas de Ana y Mía,y quería contaros mi experiencia con ellas,por si alguna vez,alguien buscándolas cae por aquí.
Yo fui muy amiga de Ana en mi época adolescente,gracias a ella,a sus consejos llegué a pesar 54 kilos.Quienes seáis sus amigas ahora pensaréis que eso,midiendo yo 1'76 mola mucho;pero no.Tuve anemia,me faltó la menstruación muchas veces,se marcaban mis huesos,todo el mundo estaba preocupado por mí y yo siempre estaba enfermando porque mis defensas estaban por los suelos.Os puedo asegurar que ningún chico consideraba aquello "hermoso",y que después de tener experiencias con ellos,todos coinciden en lo mismo: a los hombres les gustan las mujeres no los huesos,les gusta que haya caderas que agarrar y un poco de carne,no un huesaco limpio.
Sin embargo,quien ha sido mi amiga más tiempo,ha sido Mía.Aunque no la Mía que conocéis todos,sino esa que se caracteriza por atracones y ayunos fuertes/medidas purgantes.Y no sé cuál es peor,porque cuando dejas a Ana con lo dañina que es,si sigues unas pautas puedes no volver a verla,al fin y al cabo el cuerpo tiene hambre,pero Míá es distinta,ella va a por tus sentimientos de culpa por perder la silueta,y es mucho más fácil caer de nuevo.
¿Mi consejo? Ni las miréis,no son de fiar,sólo sufriréis pensando que van a convertiros en princesas cuando ya lo sois.Son compañías envidiosas que os convierten en muertas vivientes.Y por desgracia la amistad que tengáis con ellas vais a recordarla siempre.
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